No es el momento


“Ya tienen asiento”, Francisco de Goya y Lucientes, 1797-1799
Madrid, Museo Nacional del Prado

Vivimos unos tiempos raros, difíciles. No sé, como diría Dickens, si es el mejor o el peor de los tiempos. Pero está claro que nadie nos había preparado para nada parecido, y a veces no sabemos qué hacer. Pero creo que, si pensamos un poco, al menos sabremos qué no hacer.

No es el momento de andar por ahí con una preocupación desenfrenada, adelantando males que no sabemos si llegarán. A problema X, solución para X, pero no para W. Tampoco es tiempo de ser pregoneros de informaciones sesgadas procedentes de quien busca la forma más impactante de redactar el titular, aprovechando que últimamente el alarmismo infartador vende periódicos.

No son días para echar en falta nuestras comodidades habituales, sino de aprender a vivir con menos, y poner en marcha el ingenio para llenar posibles carencias. A lo mejor descubrimos que somos más espabilados de lo que pensábamos.

Desde luego, no es ahora cuando hay que buscar culpables y desear linchamientos simbólicos. Ya habrá tiempo para corregir lo que sea pertinente. Y si no, la Historia pondrá a cada uno en si sitio. Más bien es hora de trabajar con el que opina distinto, pensando cómo vamos a reflotar tantos sectores que se van a ver afectados, cada uno desde donde le toca.

No es el momento de quejas egoístas. Hay personas que han perdido a quienes más quieren, una verdadera parte de su ser, en unas circunstancias de lo más dolorosas. Y hay otras que dicen que es injusto que se les haya estropeado el verano…

Tampoco es el tiempo oportuno para seguir con nuestras rutinas de siempre, sin incluir en ellas un poco de ayuda, especialmente en forma de trabajo y compañía. La solución no va estar en seguir teletrabajando mientras otras personas se ocupan de lo demás, como si la cosa no fuera con uno. Si esto no cambia nuestros modos de actuar, no sé qué lo hará.

Hay algunas personas que han descubierto en seguida qué es lo que se necesita en estos momentos. Se han arremangado y… ¡hala, a hacer lo que está en su mano! Lo que no han hecho ha sido mirar para otro lado, o peor aún, mirarse el ombligo. Eso es lo que seguro, seguro, no hay que hacer ahora.

No es el momento de ponerse las sillas en la cabeza. Una de las interpretaciones de esta estampa del sabio Goya, titulada Ya tienen asiento, es la que entiende éste como sentido común, prudencia. Pues eso. Usemos la silla para lo que es, y si, de paso, podemos ofrecer asiento a alguien, pues mucho mejor.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s